Diversos estudios han mostrado que la ausencia de radiación ambiental puede perjudicar el crecimiento y funcionamiento de distintos organismos, incluidas bacterias, lo que resulta paradójico dado el carácter dañino tradicionalmente asociado a la radiación ionizante. Aún se desconocen los mecanismos por los cuales la falta de radiación afecta a la fisiología bacteriana, y tampoco se comprende su impacto sobre la capacidad de adaptación frente a antibióticos o cambios ambientales. Comprender estas dinámicas es esencial, especialmente en escenarios donde los niveles de radiación difieren de los naturales, como en contextos astrobiológicos o misiones espaciales.
Desde una perspectiva evolutiva, es aceptable pensar que las especies, incluidas las bacterias, se hayan adaptado a vivir bajo unos rangos naturales de radiación, de modo que tanto un exceso como una carencia de esta podrían generar condiciones subóptimas. Para poner a prueba esta hipótesis, este estudio emplea evolución experimental sometiendo poblaciones de E. coli a condiciones de radiación ambiental extremadamente baja en el LSC y comparándolas con controles mantenidos en superficie. Se evaluará el grado de adaptación alcanzado, los costes asociados al volver a niveles normales de radiación y la influencia de los sistemas de reparación del daño oxidativo. Además, se investigará cómo la ausencia de radiación modula la evolución de tolerancia a antibióticos y se identificarán las variantes genéticas responsables de la adaptación mediante secuenciación del genoma.